Secuencia matutina de cinco minutos sobre la cama
Aún entre sábanas, realiza flexión plantar y dorsal de tobillos, moviliza muñecas, bosteza profundo y estírate como gato. Sentado, haz inclinaciones laterales y giros suaves. Dos minutos bastan para decirle al cerebro: estamos listos, sin prisas, con gratitud por otro comienzo disponible.